Web con los trabajos de Hugo Rodrigo Zapata

La línea oscura de Hergé

Hoy en día nadie pueda negar que Hergé es uno de los autores más influyentes de la historia de los cómics. Más aún si hablamos de la línea clara, de la cual es uno de sus padres. Pero esta figura no está exenta de polémica existiendo una época oscura durante la II Guerra Mundial y la ocupación nazi de Bélgica.

La vida de George Prosper Remi, auténtico nombre del autor de Tintín, ha sido prácticamente desde siempre objeto de discusión. Durante su juventud cuatro hechos marcarían su vida, el cambio de un colegio laico para ingresar en Saint Boniface, colegio religioso, la sustitución de los Boys Scouts de Bélgica por la Federación de Boy Scouts Católicos, sus diversos viajes por Europa, entre ellos España, y lo más importante, su colaboración con la revista Le Boy-Scout donde crearía a Totor, precursor de Tintín. Hergé acabaría en el mundo del periodismo colaborando en el diario Le XXème Siècle, a donde volvería tras su paso por el servicio militar. Allí acabaría convirtiéndose en el director del suplemento juvenil Le Petit Vingtième, lugar donde nacería Tintín el 10 de enero de 1929.

La primera aventura que dibujaría sería Tintín en el país de los soviets. Esta obra fue creada como propaganda en contra del comunismo impulsada por Norbert Wallez, director del periódico y tan admirador de Mussolini como antisemita y anticomunista. Según afirma Fernando Castillo, autor del libro Hergé: una vida del siglo XX, en esta historia había poco de Remi puesto que en la historia “intervino poquísimo y del ideario tampoco había mucho. Es una historia que le sugirió el director del periódico y para ello se inspiraron en un libro llamado Moscú sin velo que había escrito el cónsul de Bélgica en Rostov recogiendo su experiencia durante la revolución. El libro está prácticamente copiado”.

Como compañero de redacción Hergé contaría con León Degrelle, que posteriormente fundaría el partido nazi belga Rex y sería colaborador de los alemanes. Degrelle llegaría a publicar un libro en 1992 titulado Tintin, mon copain! donde aseguraba que Tintín estaba inspirado en él mismo. El propio George Remi desmentiría esto asegurando que el personaje estaba inspirado en su hermano. En el libro Degrelle presentaría como pruebas de la ideología nazi de Hergé cartas y dibujos inéditos de Tintín con el uniforme del ejército belga colaboracionista. José Luis Povo, directivo de la asociación tintinófila ¡Mil Rayos! afirma que a pesar de la relación de Hergé con Degrelle “nunca han existido manifestaciones de afinidad a la ideología rexista, ni en declaraciones públicas ni en alusiones más o menos veladas en su obra. Con el tiempo, Hergé se distanció de Degrelle y este distanciamiento se hizo mayor a medida que avanzaba el conflicto en Europa”. Castillo añade que “es probable que el libelo de Degrelle tuviera dibujos de Hergé porque eran amigos, incluso supongamos que haya podido dibujar algo con uniforme rexista pero más como un dibujo para un colega”.

De hecho no habría sido la primera vez que George Remi hubiera dibujado el uniforme rexista. Este ya apareció en las tiras Monsieur Bellum publicadas antes de la guerra y donde el partido de Degrelle no salía bien parado justamente.

Al comenzar la invasión de Bélgica por parte del ejército nazi Hergé abandonó el país con su mujer, su cuñada y la hija de ésta marchándose a Francia. Pero al poco tiempo, el país galo también cayó bajo los alemanes. Así que decidió volver a su país de origen. Povo afirma que “Hergé pretendía encontrar un medio en el que seguir publicando su trabajo. Estas decisiones no las tomó por razones de ideología; más parece que Hergé y su familia deseaban que su vida se viera afectada lo menos posible por el conflicto bélico”.

Durante la ocupación nazi muchos profesionales de la prensa decidieron abandonar sus puestos debido a que los medios de comunicación estaban en mano de los alemanes. A diferencia de estos, y por los motivos ya comentados. Tras el cierre de Le XXemè Siécle Remi continuó trabajando para Le Soir, diario pronazi dirigido por Raymond de Becker. Este es uno de los hechos que se esgrimen como prueba del nazismo de Hergé. Fernando Rodríguez, coleccionista y directivo de la asociación tintinófila ¡Mil Rayos!, asegura que el hecho que Hergé fuera un conservador “no es ningún secreto, pero ser de derechas no significa ser nazi ni pronazi. Fue la supervivencia, artística más que económica, la que le hizo seguir dibujando”. Rodríguez añade en referente a la acusación por seguir trabajando en un diario robado que “si por colaboracionista se entiende prestar colaboración a un régimen político, evidentemente no lo fue. Hergé no hizo política durante la ocupación nazi, eran dibujos infantiles y además exentos de contenido político”.

Para evitar controversias en los álbumes que se publicó en esta época no se tocaron temas de actualidad creando tramas y desarrollando personajes para desviar la atención. Sería entonces cuando aparecerían personajes tan carismáticos como el Capitán Haddock, del que este año se celebra el setenta aniversario de su aparición.

Tras la liberación de Bélgica en 1944 y el cierre del diario Le Soir, Hergé fue arrestado hasta cuatro veces por diferentes grupos como la Seguridad del Estado, la policía judicial, el Movimiento Nacional Belga y el Frente de Independencia. En las cuatro ocasiones se le acusó de simpatizar con el nazismo y el rexismo. Rodríguez asegura que no había ninguna base real para las acusaciones y que “por eso mismo sólo pasó una noche en una celda. Todas las demás veces fue liberado inmediatamente. Le arrestaron cuatro veces, unas iban buscando a Hergé y otras a Georges Remi, la policía y la resistencia desconocían que fueran la misma persona”.

El propio Hergé declaró en 1973 a la revista Haagse Post que había creído que “el futuro de Occidente podía depender del Nuevo Orden. Para muchos la democracia se había mostrado decepcionante y el Nuevo Orden traía nuevas esperanzas. A la vista de todo lo que pasó se trataba naturalmente de un gran error haber podido creer en ello”. Durante ese mismo año, en otra entrevista a la revista flamenca Elsevier afirmó que su “ingenuidad de aquella época rozaba la necedad, se podría decir que incluso la estupidez”. Numa Sadoul, autor de Tintín y yo, entrevista con Hergé, asegura que el autor belga “hablaba sinceramente” y que cuando lo conoció se trataba de “un anciano lleno de tolerancia y compasión por el ser humano”. Es por eso que Sadoul está seguro que “el viejo Hergé era todo lo contrario a un pronazi. Aunque el joven Hergé era probablemente sólo un oportunista”.

Tras dos años sin trabajo sería Raymond Leblanc, que tal como afirma Castillo era “un resistente y una persona que había estado muy cerca de la resistencia belga”, el que le daría el apoyo financiero y las credenciales anti-nazis para poder editar la revista Tintín donde aparecerían algunas de las historias más memorables. Tal sería su relevancia que hasta el general Charles de Gaulle, ex presidente de Francia, aseguraría que Tintín era su único rival en toda la francofonía.

70 años de rayos y truenos

En 1941 apareció por primera vez en El cangrejo de las pinzas de oro uno de las creaciones más carismáticos de Hergé, Archibaldo Haddock. Más conocido por todos por el Capitán Haddock.

El nombre de Archibaldo no apareció hasta el último álbum terminado de Hergé, Tintín y los pícaros. Por el contrario, su apellido surgió de una conversación entre Remi y su esposa en la  cual esta le mencionó que el haddock era un triste pez inglés.

Este personaje es sobre todo un antagonista a Tintín, sirve para reflejar los aspectos más humanos de su autor que “reflejó sus propias manías, defectos, frustraciones” tal y como afirma José Luis Povo.

A partir de este álbum el personaje sería un fijo y como afirma Fernando Rodríguez “el papel de Haddock en Las Aventuras de Tintín es fundamental, es el contrapunto perfecto para Tintín, la réplica que antes le daba un perro, ahora se la da una persona, lo que le da a la obra un tono mucho más maduro y menos infantil. Además Haddock es un personaje de verdad, complejo, con luces y sombras, justo lo contrario que Tintín”.

Uno de sus defectos más conocidos es su adicción por el whisky. Esta afición irá desapareciendo poco a poco desde su encuentro con Tintín llegando a convertirse en el Presidente de la Liga de Marinos Antialcohólicos.

Según Povo el personaje hizo que la obra de Hergé ganara enteros “al dar la contrapartida más humana a un personaje tan idealizado y casi abstracto, podríamos decir, como es Tintín. Toda la etapa central de los álbumes de Tintín, la etapa ‘clásica’, no se entendería sin la presencia del capitán”.

Pero si por algo se recuerda al Capitán Haddock es sin lugar a duda por su lenguaje, en especial los insultos y exclamaciones lanzadas al aire en los momentos de furia como pudieran ser: “beduino interplanetario”, “anacoluto”, “sietemesino con salsa tártara”, “ledidóptero”, “grotesco polichinela”, “cercopiteco”…

Tintín de carne y píxeles

El 28 de octubre de 2011 se estreno la adaptación de Las Aventuras de Tintín a cargo de la dupla Spielberg-Jakson. Esta no es en realidad la primera película adaptando la obra de Tintín. Con anterioridad hubieron dos películas de imagen real: Tintín y el misterio del Toisón de Oro y Tintín y las naranjas azules, además de varias films de animación adaptando los álbumes y uno con historia propia: Tintín y el lago de los tiburones. Incluso nos podemos remontar a 1947 cuando Claude Misonne realizó la primera adaptación en marionetas con la técnica de stop-motion (al final podéis ver estas cuatro películas a través de youtube).

Esta última adaptación ha sido, en general, del agrado de los fans del cómic puesto que como afirma José Luis Povo “en el filme hay suficientes cosas del Tintín de Hergé como para que guste e incluso ilusione a los fans de Tintín de toda la vida, siempre que vayan a verla sin demasiados prejuicios”. De parecida opinión es Fernando Rodríguez que piensa que han sido los detalles “los que han hecho que los tintinófilos hayamos salido de los cines con una sonrisa de oreja a oreja, empezando por unos títulos de crédito que ya le meten a uno en situación mediante numerosas referencias a la obra de Hergé”. Estos detalles han sido “reproducidos con un esmero que sería impensable si no estuviera detrás del proyecto alguien que realmente ama a Tintín, alguien que se ha leído muchas veces sus aventuras” afirma Rodríguez.

Esa figura de amante de Tintín es sin duda la de su director. Y es que como afirma Tonio L. Alarcón, crítico de cine de la revista Dirigido Por y autor de Superhéroes: Del cómic al cine, “el hecho de que fuera Hergé el que le pidiera a Spielberg que adaptara a su personaje lo dice todo. Su concepto del cine de aventuras está muy influido por los cómics de Tintín, así que se produce una asimilación naturalísima: son dos universos que encajan a la perfección”.

No hay que olvidar que esta es la primera película de lo que será una trilogía y por tanto los planteamientos no son exactamente iguales que el de una película única. Diego Matos, crítico de cine de Onda Cero y redactor de Zona Negativa asegura que la “película tiene la función de cualquier primer capítulo y por tanto muchos de los personajes no se conocen aún, pero en este caso hay algo distinto a otras historias de ‘origen’ y es que se da por hecho que el protagonista ya ha vivido otras aventuras antes”.

A pesar de todo esto, los más fans nunca terminan de estar contentos. Rodríguez, por ejemplo, cree que la pasión por los pequeños detalles tintinófilos hace que “las exageradas escenas de la persecución en Bagghar y la lucha final con grúas no acaben de encajar dentro del mundo de referencias, guiños y respeto al espíritu de Tintín”. Por su parte Povo piensa que “se echa en falta en la película cosas como la poesía de Hergé o el carácter de héroe defensor de las causas justas y del más débil que Tintín tiene en los cómics”.

A pesar de todo ello ambos creen que la película gustará tanto a los fans como a los que nunca han abierto un álbum. Esperemos que a raíz del film se decidan por hacerlo.

 
Comments

Fantástico artículo…!!

Muy bien contado y desarrollado, además de poner todos los puntos de vista lo cual siempre es de agradecer…

Mil gracias, ¡Mil Rayos!,

ArteAlfa

Diego Matos Agudo

Muy bueno el texto, me ha gustado mucho el repaso y el desarrollo del mismo.

Deseando leer los siguientes reportajes que prepares.

Nos leemos.

D.

hermosa nota. te falto hablar de este genial documental http://www.metacafe.com/watch/2083267/tintin_et_moi_1_8/

saludos!

Thanks for finally writing about > Rock & Cómics

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